Una plataforma de e-commerce hace posible la existencia de una o varias tiendas virtuales, donde se habilita el catálogo de productos, se disponen los métodos de pago y se almacena una base de datos. Es completamente administrable, lo que quiere decir que en ella es posible construir, gestionar, desarrollar y analizar todas las etapas necesarias para vender y comprar en línea.
Una plataforma ideal de e-commerce está diseñada para brindar la mejor experiencia durante todo el proceso de compra, con el fin de satisfacer las expectativas crecientes y cambiantes de los clientes. Los mejores sitios de e-commerce son soportados por plataformas sólidas, fácilmente adaptables y que permiten innovaciones frecuentes. Además, recolectan automáticamente datos de los clientes, lo que genera insumos y hallazgos valiosos en el proceso de toma de decisión de los equipos de ventas, producto y marketing.